Misión de verificación en Chimichagua, Cesar
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Miércoles, 11 de Agosto de 2010 08:47 - Escrito por minga

Una misión de verificación integrada por instituciones estatales y oranizaciones humanitarias, visitó la Finca San Miguel, en la vereda Pitalito, municipio de Chimichagua Cesar, el pasado cuatro de agosto, para constatar los hechos denunciados por familias campesinas que fueron desplazadas por hombres armados al servicio de Juan Manuel Fernández de Castro y por la Fuerza Pública.

En principio, la misión integrada por la Alcaldía de Chimichagua, Acnur Regional Caribe, la Oficina de Tierras de Acción Social – Cesar, la Inspección de de Policía de Chimichagua, la Inspección de Policía de Curumaní, el Icbf, La Gobernación del Cesar, Asocomunal de Chiriguaná y Curumaní y la comunidad desplazada de la finca San Miguel, entre otros, fue obstaculizada por hombres armados, quienes trataron de impedir que el grupo ingresara al predio y adelantara sus diligencias, argumentando que no tenían una orden escrita emitida por Juan Manuel Fernández.

Los hombres armados se encontraban exactamente en las ruinas de la escuela que ellos mismos destruyeron, con el fin de intimidar a las personas y lograr que abandonaran el lugar.

Según el grupo armado, ellos son los cuidanderos del lugar y sólo cumplen órdenes del “patrón”. No obstante, accedieron a permitir el ingreso del grupo verificador, una vez Rigoberto Pérez, alcalde del municipio e integrante de la misión, les mostró la escarapela que lo acredita como máxima autoridad municipal.

Finalmente, la misión le solicitó al alcalde de Chimichagua, Rigoberto Pérez, que convoque con carácter urgente un comité municipal, con la presencia instituciones del orden departamental, municipal, organismos humanitarios y de derechos humanos, con el fin de determinar la condición de estas personas que hoy se encuentran en un albergue en la cabecera municipal de Curumaní.

Por su parte, el alcalde quedó comprometido a realizar el comité el próximo martes 17 de agosto del presente año, en la población de Chimichagua.

Cabe señalar que los hombres que dicen ser cuidanderos de la finca, tienen una preparación militar, la cual utilizan para retener, requisar e intimidar a las personas que pasan por el sector.

Por su parte, los campesinos desplazados informaron que después de las seis de la tarde nadie pude pasar por el predio, porque la orden que tienen los vigilantes es “dar plomo a quien sea”; sin importar que ésta es una zona muy transitada por los habitantes del sector, ya que la vía comunica al municipio de Chimichagua con otras veredas del departamento de Cesar y norte de Santander.

Fernández de Castro es un palmicultor que dice haber comprado la finca San Miguel, predio que según el Instituto Colombiano de desarrollo Rural, Incoder, es reserva forestal. Aún así, el supuesto propietario viene desconociendo desde hace más de 27 años la posesión de las familias campesinas que habitaban el terreno.

El desconocimiento de la posesión de las familias campesinas en la finca, hizo que Fernández se apropiara del lugar, los amenazara con arma de fuego y obligara a algunas familias a venderle las mejoras que tenían adelantadas, Fruto del trabajo de muchos años.

Al ver que no fue posible el desplazamiento de todas las familias, Fernández optó por amenazarlos con armas de fuego, en compañía de la policía y los obligó a subirse a un camión que los sacó de la finca y, pasados unos kilómetros los dejó botados en una parcela cerca al municipio de Curumaní.

A raíz de este desalojo forzado, el grupo de campesinos se vio obligado a movilizarse hasta el casco urbano del Curumaní, donde hasta el momento se encuentran albergados provisionalmente.

 

http://www.youtube.com/v/XrMcqd2wqH8