Gloria Flórez, Parlamentaria Andina, ofrece sus consideraciones sobre la delicada situación diplomática entre Colombia Venezuela, a la luz de su trabajo a desarrollar, en esta importante institución.
Desde el día de la posesión el 21 de julio de 2010 se habló de la necesidad que el parlamento andino como institución, se pusiera al servicio de los pueblos de la región andina, no solo para contribuir al fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos, sino, también para contribuir para que estos pueblos y estados hermanos, podamos tener las mejores relaciones de convivencia y armonía es cierto que en América latina y especialmente en Suramérica hay dos modelos en tensión, dos modelos que cada uno tiene su posturas frente al modelo de desarrollo económico y de inclusión social, sin embargo esos modelos tienen que empezar a discutir, a convivir, siempre guardando el respeto a la soberanía de los pueblos, siempre manteniendo unos canales de dialogo que permitan por las vías diplomáticas solucionar y resolver las diferencias existentes entre las naciones y gobiernos.
Lo que acaba de suceder el 22 de Julio en la O.E.A es preocupante, si bien es cierto cada Estado y gobierno tiene derecho de exponer ante este organismo situaciones que pueden considerar riesgosas para su seguridad, lo que se vio en la posición del embajador de Colombia en la OEA, es una posición muy agresiva, con un lenguaje muy fuerte, que no contribuye al dialogo diplomático que siempre debe prevalecer entre nuestros gobiernos y nuestros Estados, quedamos preocupados y yo creo que no solo los colombianos, si no, los latinoamericanos y los que estamos comprometidos con la integración regional andina y de UNASUR, tenemos que aunar todos los esfuerzos posibles para que se vuelvan a restablecer las relaciones diplomáticas, entre nuestros gobiernos, especialmente entre el gobierno de Venezuela y el de Colombia, que tienen un crisis tan profunda por la decisión que tomó el gobierno de Venezuela, de romper las relaciones diplomáticas con Colombia.
El Parlamento Andino tiene que convertirse en ese instrumento y también los pueblos, por son ellos los que tienen que exigir a sus gobernantes que siempre tiene que prevalecer el respeto como una prioridad que de salida a los problemas, y que siempre este el respeto para que ello posibilite la salida a los diferentes inconvenientes.
Colombia en la región es el único país que tiene un conflicto armado interno, desde hace muchos años el conflicto ha pretendido regionalizarse e internacionalizarse, nosotros como Polo Democrático alternativo, pretendemos que la resolución a este conflicto debe realizarse por medio del dialogo y negociación y en ese sentido la vinculación de la comunidad internacional debe estar centrada en la posibilidad de una mediación, una facilitación para que Colombia alcance esa espiración que quiere Colombia desde hace muchos años de paz, y de la reconciliación de nuestro pueblo.
¿Que opinión se percibe en el parlamento Andino, sobre las Bases militares?
Desafortunadamente lo que ha ocurrido en Colombia en los últimos años, con esa pretensión de la regionalización e internacionalización del conflicto se ha venido concretando, las organizaciones sociales, de derechos humanos, los movimientos de paz, las organizaciones sindicales, advertimos desde 1998 cuando se empezó hablar del plan Colombia, que era preocupante que empezara hablar de una intervención directa en los asuntos de nuestro país en esa entonces, con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, pero ese plan Colombia ha permitido una injerencia directa de una potencia extranjera, en relación con nuestra situación militar, hemos hecho una critica muy fuerte al uso, e instalación de la bases militares por personal militar de los estados unidos, hemos demandado ese acuerdo firmado entre representantes del gobierno de los Estados Unidos y el Colombiano por ilegal, y consideramos que la presencia de personal militar de otros países, no contribuyen para nada a esa aspiración de resolver el conflicto y de lograr que Colombia construya la paz y la democracia y los derechos que tanto anhela el pueblo colombiano.
Las bases militares lo que han generado es una escalada a la militarización y a la tensión regional, no solo de Colombia, si no, de otros países que han destinado inmensos recursos a la militarización, en lugar de utilizar estos recursos para el componente social.
Consideramos que además del dialogo, y esos acuerdos que deben tejerse deben entre los gobiernos y los pueblos de la región andina y sudamericana, se debe construir un dialogo constructivo con los Estados Unidos, con el gobierno de Obama para generar unas condiciones distintas a las que se están dando ahora que tensionan tan fuerte a nuestra región y en ese dialogo debe ponerse en el centro flagelos que están afectando a nuestras sociedades que ha afectado por muchos años a Colombia, como el narcotráfico que hoy afecta de manera muy dramática a México que vive una violencia desbordada, y que afecta a muchas capas de la sociedad, consideramos que para derrotar al flagelo del narcotráfico se necesita un pacto y un acuerdo, no solo de los países productores de narcóticos como el caso de Colombia epicentro de la exportación, si no de los consumidores que con la capacidad de compra son los dinamizadores del flagelo tan fuerte, eso exige un acuerdo mundial, y en este caso tratamiento regional para darle un tratamiento a un problema que esta afectando a la seguridad, la vida, la integridad, de nuestras naciones y nuestros pueblos.